Rápidamente nos dimos
cuenta de que aquello era muy diferente a Dakar.
Saint Louis antigua capital se encuentra al norte del país,
cerca de la frontera con Mauritania. Es una especie de isla, una estrecha
lengua de arena entre el océano Atlántico y el río Senegal donde se concentran
todas las calles y la mayoría de sus habitantes.
Saint Louis perdió su importancia a favor de la nueva
capital y eso se notaba a simple vista.
El barrio de los pescadores es impactante, te pone en tu
sitio.
En él viven más de 45.000 personas, sobre una estrecha
lengua de arena, en situación de hacinamiento.

No existe sistema alguno de recogida de basura y por tanto
el problema con la misma es enorme.
El bullicio y la actividad en la ciudad es constante,
recomiendo su visita sin duda alguna.
A pocos kilómetros de Saint Louis, se encuentra Gandiol, nuestro campamento base
durante los próximos días, una
comunidad donde casi todo está por hacer.

En Gandiol se encuentra la asociación “
Hahatay Gandiol”,
cuya traducción significa “sonrisas de Gandiol” algo que los habitantes del
pueblo representan perfectamente en todo momento a pesar de las dificultades.

Hahatay Gandiol trabaja para la cooperación y desarrollo de
Gandiol. Formar y capacitar a los jóvenes para conseguir el desarrollo de la
comunidad.
La ferrolana Laura Feal coordina actualmente la asociación,
junto con Mamadou, Pablo, Ainhoa, Irene, Carlos, Miguel y todo el grupo de
voluntarios que nos hicieron sentir como en casa.

Desde su inicio han conseguido crear en Gandiol un
ambulatorio, una escuela y durante nuestra visita estaban trabajando en la
creación del centro cultural Aminata que comienza a dar sus primeros pasos.
En nuestra visita pudimos ver la escuela en funcionamiento, la cual fue construída con botellas de plástico recogidas de las cunetas, el mar, el río, etc.
Foto de archivo, proceso de construcción de la escuela.

La comunidad rural de Gandiol además de las dificultades
citadas, actualmente se enfrenta a un nuevo problema. Se modificó la desembocadura
natural del río Senegal y esto ha provocado el desvío del curso del río,
salinizando las tierras de Gandiol.

Las corrientes del río han cambiado y la barra de arena va
desapareciendo poco a poco, por lo que muchos de sus habitantes se han visto
obligados a desplazarse, perdiendo sus tierras y su vivienda.
Foto:
Remi Berthet
A pesar de las dificultades en Gandiol se respira muy buen
ambiente y nunca fallan a la hora de echar una mano.

Antes de emprender nuestro viaje, Gonzalo “Super” nos había
dado varios detalles para los locales. Nos ganaron el partido jugando descalzos
y también nos dieron alguna patada….pero sin lugar a dudas, no había mejor
forma para celebrar la derrota.

Si vais de viaje por la zona, en
Hahatay Gandiol ofrecen la
posibilidad de alojamiento, poseen varias cabañas para quedarse, son realmente
espectaculares y todo por una buena causa.

La Langue de Barbarie es una lengua de arena entre el río y
el océano de 300 metros de ancho, se puede acceder a ella cruzando el río desde
Gandiol y ese sería nuestro próximo objetivo.
Cruzar hasta la barra de arena,
pasar allí la noche en una tienda de campana y ver las olas a primera hora del
día siguiente antes de que se levantase el viento.

Foto:
Remi Berthet